El niño que soy

Cuando leí por primera vez “El Niño que Soy” en la cartelera del CDI No 12, me dije: éste mensaje debe llegar a todos los padres y madres del mundo. Y aunque hoy me digo: quizás yo soy de los muy pocos que no lo conocían, lo comparto con el propósito de regalarle a los niños, la posibilidad de recibir respeto por parte de los adultos que piensan que son “más” que ellos.

El Niño que Soy, escrito por Rosario Anzola:

Soy un niño con un nombre que me sustenta, llámame por mi nombre. Acéptame como soy: no me compares. Yo soy como tú, un individuo único con únicas maneras de percibir, interpretar y expresarse. Aprender es agradable. No me lo eches a perder con castigos tareas y amenazas.

Permíteme expresarme libremente, no termines mis frases ni culmines mis trazos ni rellenes mis dibujos. Intercambia conmigo opiniones. Así me ayudas a aceptar las críticas ajenas. Mírame a los ojos cuando me hables. De ser posible colócate a la altura de mi vista. A veces me duele el cuello de mirar hacia arriba. Sé discreto con mis asuntos: mis piojos, mi zurdera, mi tartamudez o mis rabietas; no van a desaparecer por el hecho de que tú las pregones.

Déjame tomar decisiones. Sugiéreme y plantéame alternativas pero enséñame a ser independiente; a prescindir de ti. Estimúlame para mantener despiertos mis sentidos Con ellos puedo hacer y rehacer el universo. Valora mis esfuerzos más que los resultados de mis actos. Así tendré ánimo para seguir adelante y ése será nuestro triunfo.

Si asumes que yo soy un individuo en proceso de transformación (y tú también) podremos ser solidarios en la creación. Necesito límites y está bien que ejerzas el control pero hazlo con firmeza, congruencia perseverancia y cariño. No me pidas que me quede quieto por mucho rato. Tengo muchos barcos, trenes, aviones, caballos y mariposas por dentro.

No me resuelvas las cosas porque me harás un desvalido. No supongas lo que me pasa; indágalo. Así nos ayudaremos. Un dato para sobrevivir el mañana: enséñame a cooperar antes que a competir. Enséñame también cómo aprender pero quiero aprender explorando, haciendo, viviendo: Necesito amar y ser amado.